Ese era el título de un film que, en su momento, fue muy comentado.
Pero da la casualidad que es el tema que nos preocupa ahora.
¿Por qué? Porque cada uno de nosotros nos comunicamos por este medio, no solo con familiares y amigos, cuando muchas palabras y abreviaturas están permitidas, sino comercialmente, ya sea para ofrecer nuestros productos o nuestros servicios.
Y a ese punto me referiré yo ahora.