En Internet no tenemos a nuestros clientes cara a cara, frente a frente. El audio y en especial el video logran lo que uno no puede hacer con facilidad comunicándose en solo-texto. El video humaniza el proceso. Sus lectores (léase clientes potenciales) les gusta saber que detrás de un sitio web hay personas de carne y hueso y no solo robots tratando de lograr la venta.